09 diciembre, 2006

Días de lentejas

Con la llegada de los primeros fríos, apetece acercarse a la montaña. Aunque la nieve sea aún escasa, las mañanas son ya casi heladas y la Cerdaña ofrece un desolador pero magnífico panorama. Un salto a la Cerdaña francesa se hace imprescindible y un buen "saqueo" de los supermercados del otro lado de la frontera, también. Entre los productos apetecibles, siempre caen algunas lentejas, en este caso, de la única denominación de origen lentejera controlada, la de la lenteja verde de Puy.

Medio kg de lentejas verdes para seis personas. Se lavan en agua fría y se dejan un par de horas en agua mineral, tibia. Se ponen en la olla las lentejas escurridas con dos litros de agua mineral, se llevan lentamente a ebullición. Cuando empiecen a borbotear, se quita la espuma de la superfície y se añaden dos cebollas cortadas a rodajas, dos dientes de ajo, un par de hojas de laurel y un ramillete de tomillo. Se deja cocer a fuego lento durante dos horas o dos horas y media, hasta que la lenteja quede tierna pero entera. Se retiran el laurel y el tomillo, se añade un poco de mantequilla, se emulsiona con el contenido de la olla y se sirve.


Uno de los grandes acompañantes para estas sencillísimas pero sabrosas lentejas "a la francesa", que hay que comer con cuchara, es, siempre, el más reciente vino que ha llegado a casa: un buen tinto de maceración carbónica. Quitadle el 2004 de la foto, ponedle el 2006 del que he probado hoy mismo, y tendremos el panorama completo: un fastuoso tinto de maceración carbónica de Luberri, 2006, de 13,5%.

Color: cereza picota madura, con menisco de capa media y ribete cárdeno. Olor: frutas del bosque, con abundancia de mora y de grosella y un toque rotundo de caramelo de fresa. Al final, un ligero toque floral de violetas marchitas. Sabor: estupendo contraste entre el dulzor de la flor y la fruta , el frescor del carbónico y un retrogusto algo amargoso. A la temperatura adecuada (14 grados), se convierte en un gran compañero para estas lentejas.

8 comentarios:

encantadisimo dijo...

He colagdo un comentario con anterioridad y observo que ha desaparecido. Es un problema que no es la primera vez que me pasa con blogspot. Quizá soy yo quien hace algo mal, pero...

La cosa iba sobre lo buenas que son las lentejas, yum, yum!!, y lo que mejora el Luberri tras unos meses, cuando desaparece la sensación de carbónico.

J. Gómez Pallarès dijo...

Lo siento, Encantadísimo, por lo del doble trabajo! Puede que tenga que ver que estoy trabajando con la versión nueva, beta, de blogger...En cualquier caso, sé bien que estamos entre los fans más fans de las legumbres!!! Aunque no te conozco personalmente, sé de tus gustos y cuando estaba en Roma y me zampaba un buen plato de "pasta e ceci", pasta con garbanzos en cuchara, pensé en ti en más de una ocasión.
Por lo demás, este Luberri 2006 (el primero que pruebo) tenía un imperceptible rastro de carbónico en boca, casi nada, y la verdad es que, en mi opinión, está mejor que el 2005. Quizás sólo peca de un exceso de "frutalidad" (palote de fresa, directamente), fruto de una muy larga maceración, que con un poco de ventilación en copa mejora mucho. Esta noche hemos rematado la botella con un Saint Marcellin,con un fourme d'Ambert y con un pecorino romano, que han encontrado una buena horma de su zapato con la frescura increíble y la fruta de este vino.
Un saludo cordial,
Joan

Concha dijo...

Precisamente hoy, amigo Joan, voy a preparar unas hermosísimas judías blancas con berberechos frescos, en una receta sencilla pero exquisita. De segundo, el bacalao dorado, que tanto te gusta. Lo pensamos acompañar del Ocnos de nuestros amigos, ¿crees que es una buena elección?
Por cierto, que ya tenemos en casa una caja de botellas del novísimo Colonias de Galeón de maceración carbónica, para estrenar contigo próximamente. Saludos desde Sevilla.

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola Concha, bienvenida!!! La verdad es que creo que unas buenas legumbres, también con berberechos (¡tengo que conocer esa receta!), casan mejor con un gran vino de maceración carbónica como el Colonias del Galeón, que no con un chardonay. Pero lo mejor es que hagáis la prueba: dos botellas, dos pruebas, un nuen trozo de pan entre ambas y ya conentaréis los resultados. ¡Y guardadme una botella de este nuevo Colonias!
¡Buen provecho y un abrazo!
Joan

Calamar dijo...

Me uno a vustro club de fans de la lenteja. Me gusta de todas formas: en ensalada, en puré, con chorizo...

Saludos,

Eduard

J. Gómez Pallarès dijo...

Bienvenido al club de la legumbre recalcitrante!!! De todas las formas, en invierno y en verano, son buenas y saludables: por lo menos una vez por semana!
Un abrazo,
Joan

SobreVino dijo...

Aquí otro fan de las lentejas y demás platos "de cuchara".

Ese Luberri es uno de mis maceración carbónica favoritos. A mi la punta de carbónico que tiene me resulta muy agradable, quizás más un par de meses después de haber sido embotellado el vino, cuando el carbónico es algo más "amable".

Un saludo,

Sobrevino

J. Gómez Pallarès dijo...

La verdad, amigo Sobrevino, es que este 2006 apenas embotellado y consumido, presenta ya un carbónico muy amable y nada agresivo, como en tu caso, muy de mi gusto ya en este mismo momento.
Un saludo cordial,
Joan

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