17 diciembre, 2006

Celler Ardèvol Terra d'Hom 2001


Porrera es uno de los grandes pueblos del Priorat (única DO de Calidad en España, junto a la Rioja), quizás no en número de habitantes, pero sí en calidad y cantidad de bodegas que operan en él. Con una larga historia que arranca en el siglo XII y en un enclave muy prioratino, ha superado todas las barreras que la historia y los tiempos le han impuesto, para resurgir, como toda la comarca, una vez más de sus cenizas. La losa del "vino de Porrera" como sinónimo de vino de alta graduación, pesada tanicidad y difícil digestión, ha sido superada por una brillante realidad en el panorama enológico nacional.

En Porrera arranca, también, la tradición vitivinícola de la familia Ardèvol, en un casi fundacional siglo XIII. Como el pueblo, la familia y, en particular, Josep y Roser, remontan el vuelo desde principios de la década de los 90 del siglo pasado y aprovechando cepas viejas y plantando nuevas vides, crean el Celler Ardèvol, que empieza a comercializar a partir de 2000 con las etiquetas Coma d'En Romeu y Terra d'Hom, ésta segunda, considerada por la casa como su etiqueta estandarte, la de más alta calidad.


Ésta es la que he tenido la oportunidad de catar. Se trata de un ensamblaje de syrah y merlot (35% cada una), 20% cabernet sauvignon y 10% de garnacha, con 14 meses de barrica nueva de roble francés Allier y 14,5º.

Presenta un color de capa alta, con un menisco de cereza picota muy madura y un ribete de tonos anaranjados. Es importante servirlo a 14-15 grados porque su primera nariz es muy alcohólica. Tras la adecuada aireación, empieza a seducir con dulces notas de moras y de ciruelas maduras, para pasar después a un cierto deje balsámico, con apuntes de tomillo y lavanda. A pesar de su grado y su roble, su deambular en copa es ágil y la lágrima cae con cierta facilidad. En boca, encuentra uno de sus puntos más fuertes: es, también, un vino de paso muy agradable, de cuerpo medio, con taninos ligeros, que dejan un sorprendente rastro de suavidad en el paladar. Su posgusto deja recuerdos de especias (clavo y pimienta) y de algo de regaliz.

Es un vino que se puede encontrar en el mercado entre 23 y 25 euros y que ofrece, además de una interesante relación calidad-precio, una característica, no sé si buscada, pero nada habitual en los vinos prioratinos: me dejó la sensación de un vino a "metà strada" entre el Priorato y Burdeos, sobre todo por su paso en boca, que casi me transportó a las suaves laderas de St.Émilion. Muy interesante y en su punto óptimo de degustación, entre 2006 y 2007.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias por tu critica. Soy Albert Ardèvol, el hermano de Josep y tambien socio fundador de "Celler Ardevol".

Encantado de que nuestro vino te haya gustado y espero que pueda ser por muchos años.

Saludos
Albert Ardèvol

J. Gómez Pallarès dijo...

ha sido un placer, Albert. El vino me lo obsequio un amigo común, Joan Lluís Parisi, y lo bebí con gusto y con ganas de seguir conociendo vuestra gama. Y yo también que lo puedar ser por muchos años!!!
Saludos y buen trabajo en la viña y en la bodega para esta cosecha!
Joan

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