27 noviembre, 2006

"L'Antica Hostaria" de Sassari (ii, y final)

Piero Careddu aùna, a su condiciòn de excelente cocinero y conocedor de la tradiciòn gastronòmica sarda, la de enòlogo. Es lo que él mismo denomina un "enogastrònomo". No se limita Piero a hacer recomendaciones en su restaurante o a servir interesantes botellas por copas. También escribe: su libro Grandi Rossi I, Magnum-Edizioni, Sassari, 2006 (isbn88-89269-27-8) , que he podido leer en estos ùltimos dìas, es un prodigio en que se combinan las amplias descripciones de vinyedos, varietales y bodegas, con las de botellas de tintos preferidas por Pieru, en combinaciòn con los platos que él considera màs adecuados. Ademàs, por haberlos cocinado en su propia casa, cada selecciòn de vino con su plato, va acompanyada de la correspondiente receta y de unas bellìsimas fotografìas, hechas por Valeria Brandano. Por si todo ello fuera poco, el libro ofrece también informaciòn sobre carnes, panes y quesos. Una maravilla que sirve a la perfecciòn para conocer el alma gastronòmica de Sardegna.
Forma parte de esta alma, desde hace miles de anyos, el cultivo de la vid y la vinificaciòn de la uva. Como todo en la isla, el vino sardo ha pasado por crisis importantes, la màs importante de las cuales, la de la filoxera. De ésta ha tardado muchos anyos en reponerse (pràcticamente y a un nivel de consumo extrainsular, hasta que una facultad de ciencias agrarias no se instalò en la universidad de Sassari). En la foto, vinyedos de vermentino BY Prome.
En estos momentos, se trata de una realidad espléndida, reconocida por no pocas guìas y premios y que, a cualquier escala y con cualquier tipo de vinificaciòn, ofrece calidad, casi siempre a precios moderados.

De todo lo que probé en mi estancia en el local de Pieru, quisiera destacar dos vinos muy tìpicamente sardos, hechos con uvas no exclusivas de la isla, pero sì muy enraizadas y queridas allì. Son, por asì decir, "rasgos de distinciòn de la isla" en materia de vinos. Ambos pertenecen, ademàs, a bodegas poco conocidas y de las que no he podido recabar informaciòn en la red ni en ningùn otro sitio. Van, pues, en exclusiva mis notas de cata.

Lupus in fabula 2005, de la bodega Olbios, es un monovarietal de vermentino (12%), que tiene el color amarillo del trigo en envero (verde, cuando empieza a transitar hacia el amarillo), con una presencia muy alegre en la copa. Su nariz es la de la sombra del àrbol de la tila en los primeros dìas de verano, con una alma muy vegetal, de la siega de la hierba en verano. En boca, con una mìnima presencia de carbònico, sigue mostrando su desparpajo juvenil, con un mìnimo carbònico y un retrogusto digno de mayores longevidades. El recuerdo final del olor de la tierra cerca del mar acompanya en los ùltimos momentos.


Entrar en el mar a ùltima hora de la tarde, cuando el calor aprieta en el mes de agosto, disfrutar de su amable abrazo y del frescor y color que te proporciona. A esto me recuerda el vermentino de Lupus in fabula. Piero utiliza también (como sabéis, es un sistema que yo uso de vez en cuando) lo que él llama "riferimenti onirici", para describir las sensaciones que le producen los vinos. Foto BY creativik67



El segundo vino que quiero comentar es Lu Ghiali 2005 de la Cantina Seddi (13,5%). Se trata de un vino hecho con un 70% de la uva estandarte de la isla, la cannonau (en Espanya, garnacha), màs un 30% de la local muristeddu. Piero me comenta que se trata de un varietal local, pero, a pesar de no tener a mano la bibliografìa necesaria para confirmarlo, creo que este nombre designa, en Espanya, la "monastrell" (si alguien lo puede confirmar o corregir, pues mejor).

Es un vino de brillante color rubì, con un color de capa media (es un vino joven, que no tiene madera) y un trànsito ligero por copa. Su nariz es la de la ciruela y la mora maduras y, en boca, llegan también ecos de violeta. Presenta unos taninos bastante suaves, aunque con un ataque decidido, y un posgusto no muy largo. Un vino ideal para las recetas de otonyo.


Realizar una larga excursiòn, horas y horas de senderos de montanya, en companyìa de los primeros frìos y de la caìda de la hoja, llegar a un hostal al final del valle, recogerse con la dulce lumbre y dejarse regalar con un buen plato de cuchara. A todo esto me lleva el vino de Lu Ghiali 2005. Foto BY aze op.

El libro de Piero Careddu lleva en la portada la traducciòn al dialecto sardo (si no es escrito, incomprensible para mì!) de una màxima de Schopenhauer, que comparto plenamente y no me resisto a proponérosla como final de este "reportaje" sardo: A chie non piaghe feminas binu e cantu, este unu maccu e no unu santu! "Quien no guste de mujeres, vino y canto, es un tonto, no un santo!"

2 comentarios:

Gourmet de provincias dijo...

Caramba, no estás perdiendo el tiempo en Italia. No sabes la envidia que me das.

Por cierto, gracias por la recomendación en Empuries. Coulants y arqueología no me parecen mala combinación para un fin de semana. A ver si esta primavera nos podemos acercar a visitar a una amiga que vive en Girona y aprovecho para poner en práctica todas vuestras indicaciones.

J. Gómez Pallarès dijo...

A mandar, ya sabes: todo lo que sean recomendaciones de gente de fiar, bien estàn. Por lo demàs, Empùries està en un momento estupendo y ese hotel, que fue el primero que se abriò en la Costa Brava, està a pie de playa, lo ha tomado una pareja joven con muchas ganas, se come de maravilla, se vive un aire que ya no existe en Catalunya, se va a pie por un sendero hasta las excavaciones y hasta Sant Martì...vaya, un lugar màgico. Las habitaciones renovadas, un hogar bonito, etc. Y no soy accionista del hotel!
Un abrazo,
Joan

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