17 noviembre, 2006

Bed & Breakfast "Porta Saragozza" en Bologna

Confieso que habìa pensado en esto como una "nota de servicio". Pero al recordar el increìble desayuno que tomé en Bologna, he cambiado de opiniòn. Bologna, la ciudad de los pòrticos (en la foto BY Criss!), que tanto sirven para tomar el fresco en verano como de protecciòn contra el frìo en invierno, ofrece algo que, modestamente, recomiendo tener muy en cuenta cuando uno va a viajar a Italia (por supuesto, también a otros paìses europeos y, en menor cantidad, a EUA): las casas particulares que ofrecen habitaciones y desayuno. Antiguamente, a este tipo de servicio se le llamaba "locanda", pero ahora este término sirve para todo en Italia: desde residencias de campo, no necesariamente particulares; pasando por hoteles en las ciudades o, en mìnima cantidad, auténticas casas de particulares que, a cambio de una, casi siempre, asequible cantidad, te permiten disfrutar de la hospitalidad y de agradables conversaciones. Estas "locanda" se han "reciclado" en anglòfonos "bed & breakfast", pero su esencia sigue siendo la misma: grandes pisos con espacios normalmente independientes, céntricos y a precios asequibles.

Yo tuve la suerte de encontrar (fue tan sencillo como teclear "google.it" + b&b + Bologna) un real paradigma de cuanto digo: el B&B "Porta Saragozza" ofrece, a tan sòlo 12 minutos a pie de la Piazza Maggiore de Bologna, dos habitaciones (la mìa tenìa, ademàs, banyo independiente, televisiòn y abundante bibliografìa local), en una zona muy tranquila, a un precio increìble (teniendo en cuenta el desayuno, incluìdo) y con una pulcritud y una amabilidad en el trato fuera de serie. La propietaria, que tiene nombre de musa (signora Talia), te recibe con una gran sonrisa, energìa deslumbrante, te explica todo y te da la informaciòn que le pides, junto con las llaves de la casa y las instrucciones para que no te pierdas. Al mismo tiempo, y con total discreciòn, te pide si deseas "algo especial" para el desayuno del dìa siguiente. Acordamos, sin darle yo mayor importancia, que me apetecerìa algo salado. A la manyana siguiente, y tras animado debate con los mirlos de la zona, me encontré una mesa como la que vèis en la foto. "Indescriptible": cinco tipos de mermeladas, zumos, cereales, cuatro tipos de yogurts, pan, tostadas, un plato con pastas de té, un cake por estrenar... Ya sabéis que a mì, entre otras, se me conquista por el estòmago, y encontrar tal mesa para el desayuno, me llegò al fondo del alma. Yo pensaba que aquì acababa (vaya, empezaba!) todo...

Pero no fue asì! La sorpresa que me tenìa preparada la signora Talia era de las de quitarse el sombrero: me habìa hecho, como salado, una piadina romagnola (en la foto BY AmUnivers). La piadina (una masa a base de harina, bicarbonato sòdico, sal y manteca o aceite de oliva que, en capas finìsimas se cuece a fuego ràpido, casi cual crepe) es uno de los monumentos de la "panza" de la Emilia-Romagna, senya de identidad de la zona y servida en cualquier sitio y con cualquier pretexto, bajo mil formas distintas y con mil variados aderezos. A mì me tocò recién hecha, calentita, con queso fundido en su interior y un poquito de jamòn dulce. Casi se me caen las làgrimas cuando la recuerdo... Por todo lo dicho, pero sobre todo por la ilusiòn y ganas que la propietaria pone en mimar los detalles de este establecimiento, os recomiendo vivamente que anotéis su direcciòn. Y por supuesto, si vais a viajar a Italia y os apetece un contacto directo con la gente, haced una bùsqueda como la que yo hice, allì donde queràis dormir. Os llevarèis màs de una sorpresa!

B & B Porta Saragozza. Viale Carlo Pepoli, 26. 40123 Bologna (BO).
Telf. (0039)051 6447437
web.tiscali.it/portasaragozza

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