03 octubre, 2006

Entre cùpulas anda la salvia

Cuando uno sale de uno de los lugares que mayor influencia ejerce en Roma y mayor liturgia le echa al asunto (y estamos en Roma, eh!), es decir del cafè de Sant'Eustachio (donde sirven uno de los dos mejores cafès de Roma, junto con la Tazza d'Oro, al lado del Pantheon), se topa de bruces con una de las màs maravillosas cùpulas de Roma (la foto, BY Tzu lao, està exactamente tomada a la salida del cafè), la de Sant'Ivo alla sapienza. Fue la primera sede de la Università della Sapienza y la cùpula es una de las obras màs importantes de Borromini en la capital.



Y si uno sigue hacia abajo, hacia el sur (camino del trabajo, conste), se topa de bruces (desde, exactamente, la perspectiva que ofrece la foto BY Panairjdde), con la iglesia de los padres Teatinos en Roma (no os perdàis la momia de su santo cardenal, en el interior, Giuseppe Maria Tomasi, Principe di Lampedusa, Duca di Palma di Montechiaro y Cardinale di Sancta Romana Chiesa), que goza de otra de las grandes cùpulas de Roma, la de Sant'Andrea della Valle, obra de Carlo Maderno.



Y si uno decide hacer un alto en el "duro" trabajo para reponer energìas y decide decantarse hacia los platos màs tipicamente romanos (cosa que yo hago con frecuencia), una de sus opciones es, sin duda, la saltimbocca alla romana. La saltimbocca no tiene mayores historias que las de una buena ternera, un buen tocino, darle una buena trabazòn a la salsa tras freir la carne y poco màs.

Pero, amigos, la saltimbocca tiene un "mìnimo" secreto a voces, y éste no es otro que la salvia (foto BY martius). Este culto increible que en Italia se rinde a lo vegetal, y que a mì me hace sentir comodìsimo aquì, encuentra una de sus mejores expresiones en la saltimbocca romana. Si se hace bien, la salvia se tiene que poner entre la ternera y el tocino, de manera que cuando te pongas un trozo de saltimbocca en la boca, la salvia te "explote", casi a escondidas, e invada todos tus sentidos con su aroma y gusto profundìsimos. Yo la comì tal que asì en un lugar sencillo y humilde, pero de primera (buena comida romana a buen precio), en Trattoria-Pizzeria "Sor'Eva", Pzza. della Rovere, 108. Y vale la pena. Vaya que sì.

DEDICO ESTE POST, SENTIDAMENTE, A TODOS LOS QUE ME HAN MOSTRADO SU APOYO, ANTE EL ATROPELLO DEL PLAGIO QUE HE SUFRIDO. Decìa Sèneca: ubi amicus, ibi opes, esto es, "quien tiene un amigo, tiene una fortuna". Pues eso: gracias, amigos!

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