22 octubre, 2006

Cena con San Pedro y Pago del Vicario Monagòs 2004

Os imaginàis qué es estar sentado a la mesa de tu casa y tener como visitante permanente a Miguel Angel y su "cupolone" ? (en la foto BY Angelo M). Exactamente esto es lo que me pasò la otra noche cuando unos recientìsimos amigos me invitaron a cenar a su casa. Esta se encuentra justo detràs del Vaticano y desde su piso tienen una vista privilegiada (y muy buscada por los fotògrafos profesionales!) de la cùpula de San Pedro. Me sentaron a su mesa junto a un grupo de excelentes, locuaces y alegres amigos (una auténtica "academia del buen gusto" la que allì se reuniò!) y se hablò y discutiò de todo lo humano y de algunas cosas divinas (entre lo primero, el tema preferente fueron las ànforas romanas; entre lo segundo, las caracterìsticas del actual Santo Padre). Los anfitriones, atentìsimos y muy amables, nos regalaron con el plato nacional del paìs de origen de ella.


Una estupenda, deliciosa vaya, feijoada (en la foto BY David Mejia), que estaba en su punto de todo: con dos tipos de arroz como acompanyamiento, con su naranja para desengrasar, con un embutido directamente traìdo de Brasil, con unas pintas en su punto de cocciòn... Una gran experiencia gastronòmica que regamos con variados tintos italianos, desde Sicilia hasta el norte y que culminamos con una botella de Pago del Vicario Monagòs 2004 (segunda temporada de este vino en el mercado).

Ya en otra ocasiòn he hablado del trabajo de esta bodega (vino de la tierra de Castilla), por lo que me ahorro ahora los comentarios que, por lo demàs estàn en su web (www.pagodelvicario.com). Sin duda, se encuentra entre las que sigo con especial atenciòn. Este Monagòs (monje en griego bizantino) està hecho a partir de syrah (80%) y garnacha tinta (el resto), ha sido vendimiado en una sola jornada cada varietal, ha pasado por una fermentaciòn y posterior maceraciòn del vino de 21 dìas y ha permanecido 12 meses en barricas combinadas de roble francés y americano.

El vino presenta una capa alta, densa, casi opaca a la luz, con un menisco del color de la mora muy madura, que me recordò por unos instantes el color de un buen civet (sangre oscura, chocolate, higado). Su ribete se decanta hacia un violàceo màs "transparente". En nariz es un vino que impresiona: empieza con los aromas de la compota de frutos negros del bosque, sigue con notas de especias (clavo, nuez moscada) y acaba con matices de tabaco de pipa y de vainilla, todo ello en un fondo de reposada madurez y tranquilidad. Es un vino apacible, nada agresivo. En boca (se trata de un vino de 14,5% que hay que servir a 16-17%) tiene una enorme presencia, es opulento casi, con taninos muy agradables, que se pasean con dulzura por el paladar y acaban ofreciendo un largo posgusto, en el que sobresale (sin molestar en absoluto) el alcohol del vino y la grosella negra. Un vino que, comprado a 14 euros en la tienda, ofrece una gran y ventajosa relaciòn calidad-precio. Un vino que no se olvida con facilidad y que con los sabores de la feijoada se complementò a la perfecciòn.

Completamos la cena con una indescriptible cata de fernets, que nos dejò a todos, literalmente, sin palabras y nos despedimos entre bromas y chanzas, con la promesa de una futura reuniòn, a ser posible en el Monte Testaccio: es el lugar ideal para seguir discutiendo sobre ànforas (la montanya es un real vertedero de ànforas romanas, sin màs) y para degustar la mejor cocina romana.

Mis nuevos amigos tienen todo mi agradecimiento por haberme acogido en su casa, por haberme permitido disfrutar de su companyìa y de la de sus propios amigos y, también, por haberme ofrecido, por primera vez en mi vida, la oportunidad de cenar con San Pedro (del Vaticano!).


9 comentarios:

Calamar dijo...

Impresionante Joan. Una pregunta: que son los Fresner?

Perdona mi ignorancia;-)

Un saludo,

J. Gómez Pallarès dijo...

Gracias por tus palabras, amigo, "por ser vos quien sois". Te refieres a los "fernets"? Es una forma coloquial de referirme al Fernet Branca y a las docenas de productos similares que éste ha creado en el mundo entero. Fernet Branca sòlo hay uno, el de los Fratelli Branca de Milano (www.branca.it), claro, con una fòrmula màs secreta que la de la coca-cola, y compuesto de decenas de hierbas. Se suele servir como digestivo aguardiente (45%) en Italia tras una buena cena, como otros muchos tipos de amaro. Del éxito del Branca, ya desde el siglo XIX, han surgido muchos imitadores, desde Argentina y Brasil hasta la Oficina Vaticana, y mi nuevo amigo tiene a bien coleccionar botellas de todo el mundo. Puesto que en no pocos casos, le obligan a comprar varias botellas, tiene stock, y nos abriò algunas. De lo catado, para mì, el mejor sigue siendo el Branca. Un dìa puedo intentar describir su sabor, aunque es bastante complejo, lo tengo poco interiorizado.
Un abrazo,
Joan

Calamar dijo...

Gracias Joan. Desconocía esto de los Fernets...

Saludos,

J. Gómez Pallarès dijo...

Es una vieja tradicion italiana, quu tiene muchas variantes: a mi la que màs me gusta, con todo, es el Amaro Averna siciliano. Me alegra haber podido informarte!
Un abrazo,
Joan

labibi dijo...

El Fernet es una bebida genial , entre un digestivo i un medicamento 8)))) tiene un sabor complejo y casi indescriptible porke lleva muchisimas hierbas k alomejor ni siquiera conocemos ...
en la zona argentina de Cordoba es como la bebida "nacional" pero siempre mezclada con cocacola " el coctel de las formulas secretas" la llamaria yo , jeje
yo tengo clientes , ya gente mayor , k la toman con sifón "soda" despues del café . este mejunje lo he preobado i es el mejor digestivo k te puedas imaginar ............
1 beso grande
la bibi

J. Gómez Pallarès dijo...

Ei, Bibi!!! Qué alegrìa leerte! Como bien dices (por lo de la Argentina), allì donde ha habido fuerte emigraciòn italiana, hay tradiciòn de fernet. De hecho se hace a partir de la maceraciòn en madera de alcohol con una mezcla de hierbas (en el caso de los Branca, creo que son 26 ò 27). Cada empresa tiene su receta màgica, claro, pero el resultado suele ser bastante fuerte por lo que mucha gente, como recuerda Bibi, lo rebaja con sifòn.
Tiene el color de la grosella negra, pero es màs profundo, denso, casi de chuche de regaliz (no la raìiz, eh). Es amargo en boca y su olor està entre algunas de las hierbas que contiene (mejorana), a alcachofa (para mì, claro) y a bodega en penumbra, con una cierta humedad. Es algo especial, A mì me gusta con un cubito de hielo en la copa, aunque ya os digo, por gustarme. me gusta mucho màs el Amaro de los Fratelli Averna, siciliano.
Muchos besos, Bibi, y gracias por tu comentario.

Gourmet de provincias dijo...

Ya se que estás lejos, pero hemos convocado la I Reunión Gallega de Blogogastrónomos y te lo digo por si te apetece entrar en el debate sobre dónde celebrarla.

Más información en mi blog

Fonty dijo...

Joan, es la una del mediodia y he hecho un receso en el trabajo para echar una ojeada a mi blog favorito... Craso error!!
Después de leer algunos artículos he padecido un ataque de ansiedad. Si uno desea mantener la concentración, a estas horas no se deben leer ni ver fotos como las de tu blog. Que hambre! se me hace la boca agua!... ya siento los aromas!
En fin, gracias por estos momentos de placer efímero.
PD: A veces pienso que si estuviera en tu lugar, me arruinaria doblemente ya sea el hígado o el bolsillo

J. Gómez Pallarès dijo...

Querido GdP, ahora me paso por tu blog y miro qué proponéis. ya veo que seguìs el ejemplo de los italianos, que hace ya cierto tiempo, se asocian y se ven NO virtualmente, vamos. Puede que sea una buena experiencia. Ya la contaràs.
Amigo Fonty, gracias por participar. La verdad es que tienes razòn: yo llevo una vida un poco perra de horarios y escribo lo que puedo cuando puedo. Y, claro, me es difìcil calcular los efectos de lo que escribo sobre la gente que lee!!!
En fin...sobre lo ùltimo, te confesaré que le estoy encontrando cierta gracia al presupuesto apretado. Me està hacinedo aguzar el ingenio y encontrar cosas nuevas, buenas y baratas (lo de bonitas, en comer y beber, ya lo dejo). Por lo demàs, lo ùnico que hecho de menos realmente es que los sitios que suelo frecuentar se preocupan MUY POCO por el servicio dle vino y aunque he probado cosas interesantes por donde paso, no siempr eme atrevo a comentarlas porque las condiciones en que las cato son pésimas, en copas, en temperaratura, en conservaciòn...
Un saludo muy cordial para ambos!
Joan

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