03 septiembre, 2006

Penfolds bin 407 y Es Trenc

La foto es de la playa de Es Trenc (sur de Mallorca). Tras estas primeras dunas, se encuentra la vegetación de la seguna masa dunar. La primera vez que me adentré en ella y respiré con profundidad, me di cuenta de que estaba dentro de lo que solemos denonimar "nota balsámica" en un vino tinto. Por lo menos, de lo que yo entiendo por eso. Es una vegetación que acoge sabinas, lentiscos, jaras, orégano, tomillo y un extraordinario y tupido pinar anclado en la duna. Bajo el calor de agosto, olía poderosamente el aire a pino, a su resina, a hierbas aromáticas (sotobosque mediterráneo), a menta, concentrado todo y a 50 metros del mar. Una sensación única, embriagadora, llena.


Un solo vino recuerdo yo, y llevo en mi memoria olfativa, que desprendiera con tanta profundidad y poderío este concentrado de aromas "mediterráneos". Se trata de un Penfolds bin grange 407, hecho de cabernet sauvignon, del 2001. Australiano, vaya. Un vino poderoso, contundente, carnoso, sabroso, que esconde en su interior el secreto de los aromas del sur de Mallorca en un armazón, perfectamente construido, de 14%.
¿Paradojas del vino, paradojas del terruño?

2 comentarios:

Víctor Franco dijo...

Una vez, escribiendo la nota de cata de un vino me paso que, entre descriptivos y descriptivos me di cuenta que estaba describiendo un entorno muy metido en mi memoria olfativa, la pineda del famoso Pí de Formentor. El vino no era un tinto, sino una magnífica garnacha blanca del Rosselló que hace un par de años que monsieur Gauby dejó de realizar. La Roque se llamaba y era impresionante.

Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Exactamente esto es lo que me pasó cuando dejamos el coche y nos adentramos en la zona de vegetación anterior a las primeras dunas de Es Trenc: el calor y la concentración de olores junto al mar de toda esa vegetaciín junta, me hizo dar cuenta, de golpe (como te pasó a ti con el famoso Pi de Mossen Costa i Llobera), de que estaba metido dentro de un conjunto de olores muy característicos de un tipo de vino. Ya no quiero marear a la gente con demasiadas cosas más de Mallorca, Víctor, pero una de las cosas que más me ha impresionado (viniendo de la turbia Barcelona en que vivo) es la pureza de los aromas de la Mallorca rural: las cosas huelen a aquello que yo recordaba de pequeño (por suerte nací y crecí en un pueblo, en aquella época, bastante pequeño) y la fuerza de esos olores es tremenda. He hecho mucho ejercicio olfativo estas vacaciones.
Salut! Y gracias por tu comentario.
Joan

Publicar un comentario