19 septiembre, 2006

Olvena Chardonnay F.B. 2005

El pueblo de Olvena, en la DO Somontano, sobre el rio Esera, da nombre a este proyecto de bodega familiar, de gente joven y emprendedora, que echó a andar justo con el cambio de siglo.
Se trata de un monovarietal de chardonnay del que se aprovecha, según la información que da la bodega (¡la página web es de las que se hacen decir "sí señor"!), tan sólo el mosto flor. Tras una maceración en frío y la fermentación (no especifican cómo la hacen, pero entiendo que será a baja temperatura también), pasa el vino a barricas nuevas de roble francés y americano (tampoco cuentan en qué proporción, ni he conseguido yo deducirlo con mi nariz), por un período de seis meses, con sus lías y un bâtonnage regular. Sale a botella con 13,5%.


Amarillo de capa media con reflejos verdosos. Brillante, intenso. Manzana, la fruta de la uva cuando empieza a fermentar, heno cortado, piña, flor de acacia. Posgusto breve, delgadez en boca. Acidez total algo descompensada. Madera exagerada.


Creo que la asignatura pendiente de este vino es el trabajo con la madera: cuánto tiempo, con qué propósito, qué tipo de bâtonnage, cuántas veces a la semana. Cuando consigan dar con la medida justa, el vino será mucho más redondo en boca y la fruta quedará resaltada.

4 comentarios:

THuRStoN dijo...

Yo cuando leo 13,5º en un blanco ya me entran sudores fríos, si va acompañado de las siglas F.B. más miedo aún y si es chardonnay... O:-).
Esperemos que vayan cogiendo la mano a la madera...

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues sí, por ahora creo que mis "estadísticas" de cata te dan la razón, y tanto da que sea el Somontano, el Priorat o la zona que sea: este "modelo" de vino blanco no funciona, por ahora. Por supuesto que hay otros muchos que sí funcionan, de otros varietales y también con madera.
Como saben los buenos catadores de rieslings y vinos franceses, no hace falta la madera para nada si quieres hacer un blanco longevo, quiero decir que no es condición imprescindible, puede ser necesaria, pero imprescindible, no.
Saludos,
Joan

HerrDirektor dijo...

Yo insisto: ¿porqué nos empeñamos en hacer vinos con varietales en zonas que no tocan y encima luego, para acabarlo de arreglar, les metemos barrica?

¿Es tan difícil saber ver quién lo hace bien y analizar el porqué? ¿Porqué no nos centramos en lo que la tierra y el clima que tenemos puede dar de sí?

No lo entiendo! Solo me falta por ver que en Jerez vinifican riesling!

8-(

J. Gómez Pallarès dijo...

Estoy muy de acuerdo contigo, Herr. Peynaud insiste muchísimo en esto y no sé por qué la gente se obceca en plantar y vinificar con "cepas de prestigio" importado, cuando, quizás, esa tierra y ese clima, piden otro tipo de cosas. Por supuesto, no estoy diciendo que todos los chardonnay tengan que ser del valle del Ródano, porque hay cientos de ejemplos de cepas importadas fuera de su lugar de origen, con éxito y buenos vinos. Tampoco digo que la chardonnay francesa tenga que dar el mismo vino y las mismas notas que la plantada en el Penedès. Pero sí digo que el vino que salga tiene que ser correcto. Y a este Olvena (los tintos son otra cosa, sin duda), le falta todavía "un hervor".
Saludos!
Joan

Publicar un comentario