30 septiembre, 2006

Nita 2004 en el Palau del Baró de Tarragona

El jueves estuve trabajando en Tarragona y, como siempre, los colegas me reservaron una pequeña sorpresa para la comida: el Palau del Baró, en la C/ Santa Anna, 3 (en pleno casco antiguo, a un minuto de la plaza del Fòrum y a tres de la catedral). Se trata de un lujo de edificio, un palacio de 1867, en cuya primera planta está el restaurante. Bella decoración, conservación de los frescos originales de mi admirado Mariano Fortuny, una terraza al aire libre de auténtico lujo y una bodega en el lugar más fresco y mejor de la casa: ¡la capilla! (con el espíritu santo velando por las botellas, para que todos estemos tranquilos). Ofrecen varios menús (de mediodía y de noche) y una buena carta, con una amplia selección de vinos españoles: especial atención para las DOs vecinas a Tarragona. En mi opinión (y lo comenté) tendrían que mejorar los apartados de rosados y cavas, no ampliando la carta, sino seleccionando mejor. La persona que nos atendió me habló de las dificultades que tiene para presentar cosas nuevas, por muy buenas e interesantes que sean, al cliente que no tiene especial sensibilidad hacia los vinos. Yo comí de maravilla, con un tártaro de bacalao y tomate, un entrecot al punto y un tiramisú casero. Y por supuesto que pienso volver: sentirse en esos salones como el barón de Maldà, pagar un precio razonable por ello y disfrutar del entorno privilegiado del casco antiguo de Tarragona (de muralla a muralla), son cosas que me encantan y que repito de vez en cuando.
www.palaudelbaro.com


Para acompañar, elegimos un Nita 2004, de la DOQ Priorat. Se trata de una pequeña bodega de Gratallops, de la que no he encontrado página web para ofreceros, de Meritxell Pallejà, que ha sorprendido a propios y extraños, con un vino digamos especial para la zona de la que procede y las cosas a las que nos tiene acostumbrados: es un vino que no ha tocado la madera y que se vende a un precio alrededor de los 10 euros (en restaurante, pues ya sabéis: éste fue el único detalle que no me gustó de los precios). Ofrece 14% (ideal servirlo algo fresco) y un ensamblaje de garnacha (mayoritaria), cariñena y cabernet sauvignon (minoritarias) y syrah (simbólica).


El vino, en atención a sus características de vinificación, ofrece un color de capa media (la prueba del dedo sobre tapiz blanco), de una preciosa mora en envero. La mora que véis a la derecha en su parte superior: ése es el color de este fantático vino, con un ribete que se va "diluyendo" hacia la transparencia, sin otros matices ni colores.

En nariz aquello que más destaca es ese estupendo aroma de la uva madura que cuesta bastante encontrar. Si algo destaca en esta nariz es la grosella negra, muy franca y generosa, espléndida.




Cuando tomas el primer trago, ofrece algo de sequedad en boca, pero muy poca. Enseguida se abren paso su acidez perfecta, su alcohol equilibrado (pese a los 14% y la juventud del vino), sus taninos agradables, amables, y un largo posgusto, con tonos de regaliz, que invita a seguir bebiendo.

Al final, un ligerísimo gusto, muy agradable, del olor vegetal de la zarza donde crece la mora (es decir, la zarzamora), domina la boca. A pesar de no tener madera, su evolución en copa fue franca y bonita. Aguantó muy bien, vivo y sugerente, hasta el final de la comida. Se trata de un vino redondo, muy bien hecho, sin grandes aparatosidades, que ofrece un buen producto a un precio razonable. No es poco para los tiempos que corren. Muy recomendable. Y la bodega: ¡a seguirle la pista!


Suum unicuique: Mora en envero BY DCWashDC; grosella negra BY mwri; dulce de regaliz BY Luca Zappa; hojas de zarzamora BY zigari44.

2 comentarios:

álex bueno dijo...

Me acaban de regalar una botella de vino. Precisamente un Nita de 2004. He buscado en internet porque no lo conozco y ha aparecido tu blog. Llevo casi una hora curioseándolo y francamente es genial. Lo acabo de añadir a favoritos, no te digo más. Pues nada más, gracias por lo que me toca y enhorabuena por tan buen trabajo que, como ves, puede ser muy útil.

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias por tus palabras, Álex, y bienvenido a este blog!
Me alegra mucho leer que le encuentras utilidad: una de las razones por la que me decidí a compartir esta pasión mía con todos es, precismante, la de poder ser en algún momento útil, bien dando consejos, bien información sobre algo que has recibido. Éste es tu caso y me alegro: te han regalado una pequeña joya, un priorato atípico hecho por una enóloga sensible (ya desde la etiqueta, ¿verdad?), que hay que tomar un pelín fresco. A disfrutar con esa frutosidad y redondez. Ya nos contarás!!!
Saludos cordiales,
Joan

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