01 septiembre, 2006

Haikus de Mallorca (iv): pastelerías y hartazgo político

Para un enamorado de la harina y de cuanto pueda ésta contener y envolver (dulce, salado...), Mallorca es un paraíso. No hay pueblo, no hay barrio de Ciutat, que no tenga su horno, su pastelería, sus especialidades. Es salir de un "pecado" para entrar en otro, a costa, claro está, de acabar el verano con toneladas de satisfacción y algunos kilos de más. "Panades" de todos los tipos (con carnes, con carnes y verduras, con todo tipo de pescados), cocarrois de verduras (en la foto, con cebolla, pero también con todo tipo de verduras), robiols de cabello de ángel o de albaricoque, cocas de trempó, de pimientos, de todo, ensaimadas de todos los tipos, "quartos" con betún, sin betún y muchas otras maravillas. Tantos días y tantos km por la isla (casi 2000) han dado para mucho: mi particular selección de bondades y de sucursales del "paraíso" en la tierra mallorquina es ésta (aclaro que Ca'n Frasquet, en Ciutat, estaba cerrado cuando fuimos), sin prelación (conste). Nuestra pastelería de referencia era la de Ses Salines, Xesquet, en C/ Sitjar, n.6 (971649748): no es porque sea la de nuestro pueblo, pero sus cocas de verduras son las mejores que he probado este verano. En la Plaza Mayor de Sineu, n.3, ofrece sus maravillas el horno-pastelería Torelló, del que destacaría sus ensaimadas "llises" (ensaimada y punto). Finalmente, en Ciutat, en la calle a la que da nombre (¡el horno remonta ya a la época musulmana!), abre sus puertas desde tiempo inmemorial el Forn de la Glòria (en su n.7, 971713317), del que desbordan sus robiols y sus panades de carne. Muchas de estas tiendas, además, se encuentran en locales directamente modernistas (el Forn de la Glòria) o muy cuidados a lo largo de muchos años (Torelló). La sola visita merecería ya la pena.

Y ya para terminar, y aunque este pretexto de haiku acabe siendo más bien un pedazo de dazibao, no me resisto (tantas tentaciones en las que he caído...) a no rematar este comentario con una foto del cocarrois que más me ha hecho reir este verano. Sobran las palabras, pero es que estoy muy harto ya de "nuestros" políticos tras las últimas cimentaciones sobre la isla y tras la última maniobra en el Ayuntamiento de Barcelona. Aclaro: 1. Yo no considero un progreso que se destruya el territorio para llegar diez minutos antes de Ciutat a Manacor. 2. Yo no quiero a este nuevo alcalde, J.Hereu, para Barcelona, ni quiero que el sentido de mi voto se pervierta de esta manera. No tienen ningún derecho a hacer ninguna de las dos cosas y lo pagarán con mi militancia activa en su contra. ¿Sabéis cuál ha sido la primera declaración del futuro nuevo alcalde? "Tengo que hacer que me conozcan". Dioses, se va a gastar millones de euros en publicidad para hacer que se sublime su mediocridad y su espúrea subida al "mando". Lo dicho: no soporto que se pervierta y manipule el voto de la gente y el mío propio de manera tan burda y salvaje.
Prometo no volver a enturbiar este blog y sus comentarios con notas y gentes de este tipo, pero es que no sabía cómo expresar mi rabia y mi frustración ante tamañas desfachateces. Sé que tan sólo tengo un voto y que a ellos les lleva al pairo, pero voy a cuidar al máximo ese voto y me van a tener ante ellos cada vez que repitan maniobras como las que he descrito.

APOSTILLA Y PUNTO FINAL. Declara hoy (2 de septiembre de 2006) en los periódicos el saliente alcalde de Barcelona, J.Clos, que "los programas son los que son y se pactaron solemnemente al comienzo de la legislatura". Qué cinismo y qué desvergüenza: él, que por elemental Principio (ya axioma / teorema) de Peters ha "ascendido" a un ministerio (todo esto me recuerda, solemnemente, la Apolocyntosis del Dios Claudio de Séneca), olvida que, por mucho que sea legal, no es legítimo romper de forma unilateral un contrato que, al presentarse y ser votado, "firmó" con la ciudad y sus ciudadanos precisamente para toda esa legislatura, no para la parte de ella que le convinieran a él y a su partido.

4 comentarios:

HerrDirektor dijo...

Je, je,

sabía yo que tarde o temprano íbamos a volver a la "asquerosa realidad".

Sólo una frase: ¿aún hay alguien en este país que crea que a la clase política le importa un pimiento el ciudadano (excepto para recaudar)? Yo lo tengo bastante claro, además prácticamente a diario te lo recuerdan.

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues sí, chico, la asquerosa realidad se ha colado en este blog de forma rampante. No era mi intención, pero me salió la foto de Matas y dije "ésta es la mía", y maté dos pájaros de un tiro. Ayer por la noche, cenando con unos amigos íntimos, comentábamos que quizás empieza a ser ya la hora de que organicemos los "ciudadanos libres" alguna cosa al margen de podredumbres y de servitudes de partido. Ese modelo es obsoleto, está periclitado y sólo sirve para potenciar maniobras indecentes e inmorales como la del ayuntamiento de Barcelona (y otras muchas, claro: no es un problema de un solo partido, conste, sino del sistema). Y lo de Matas y Munar, en Mallorca, no tiene ni nombre: ver esas fotos, que exhiben casi con orgullo, de una inauguración con un altísimo cargo del partido, rodeado por 4 (CUATRO) individuos del mismo partido, TODOS con imputaciones criminales en los juzgados. Es demencial, de veras.
Pronto llegará la hora de la verdad!!! (y no he "fumado" ni tomado rúcola!!!
Salut!
Joan

Carlosgrm dijo...

Bienvenido a la cruda realidad Joan.
Un saludo
Carlos Rodriguez

J. Gómez Pallarès dijo...

Bien hallado, Carlos! En efecto, la realidad siempre supera a la ficción y a las peores expectativas que uno se pueda formar.
En fin...por lo menos tú te has dado, también, un bonito viaje levantino, eh?
Saludos cordiales,
Joan

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