19 septiembre, 2006

El servicio del vino en Nueva York

¿Pensabais que se había inventado todo en el mundo del vino?
¿Teníais la sensación de que los blogs eran lo último para compartir noticias y comentarios alrededor del vino en la red?
¡Os equivocabais! Cuando nosotros estamos en un punto del camino, en Estados Unidos de América (como nunca me canso de aprender en el blog Vinography de Alder Yarrow: enlace aquí mismo) ya están de vuelta, pero no una, sino dos veces. No sé si es bueno o es malo. Personalmente me siento muy cómodo con el status quo que conozco de los restaurantes que miman y cuidan el servicio del vino y su carta, por lo menos en en Sur de Europa (mi territorio natural: España, Portugal, Francia e Italia).

Pero...

En los EUA acaba de nacer un wiki (es decir, una página web autogestionada por cuantos quieren contribuir a ella: sí, sí, como la famosa enciclopedia, pero con cualquier tema que se os ocurra), exclusivamente dedicado a analizar y dar información de primera mano sobre el servicio de descorche de botellas en los restaurantes de Nueva York. Si quieres ir a comer en un día determinado (el descorche y servicio de tus propias botellas no suele estar permitido todos los días de la semana) a ese restaurante, ya sabes que puedes mirar en ese wiki y ver si vale la pena lo que te harán pagar por el servicio. ¡¡¡Entrad y husmead!!!


Por supuesto, nosotros también hemos hecho cosas parecidas, pero en mis experiencias (¡por ahora!) jamás me han cuantificado ese servicio: quedas con colegas, pactas un buen menú que haga "cuadrar" las cuentas del restaurante y llevas tus botellas. Puede que vaya con el "lirio en la mano", pero me gusta más este sistema. Y claro, como se puede ver en el cartel promocional que encabeza este comentario, al haber dado la segunda vuelta de su camino, ya hay restaurantes que se promocionan anunciando que no cobran por ese servicio, eso sí, si vas en domingo.


En conjunto, da como para pensar un rato largo, ¿eh?

4 comentarios:

Joan dijo...

Hola Joan, sobre el tema del BIYOW (bring in your own wine) me parece una excelente posibilidad, y ello por varios motivos: te permite reducir el coste del total de la comida, y puedes llevar el vino que te apetezca sin estar limitado a la oferta de la carta. Los restaurantes se están dando cuenta de esta situación y empiezan a ser permisivos si les consultas (algunos). ¿Producirá este hecho un cambio en el planteamiento del negocio?, quizás sí. Entiendo que tendrán que adaptarse a las nuevas realidades que el cliente les plantee. De esta manera, y llevado a las últimas conseciencias, los restaurantes no tendrán que tener un stock elevado de referencias, y en otros casos deberán ajustar sus precios para evitar que parte de la facturación se esfume. Yo lo hago en restaurantes de confianza y si me apetece llevar un "gran" vino. Para comidas donde el vino no es el gran protagonista (por precio), no lo estimo necesario. Me parece absurdo pagar el vino a precio de restaurante (x1,5, x2) en los grandes vinos. Para esto preparo el evento en mi casa y me ahorro dinero. Otra situación que frena psicológicamente el consumo de los vinos de restaurante es el tema de la conducción de vehículos (he oido en algún sitio que la facturación de vino en restaurantes ha bajado un 35% últimamente), y entiendo que este hecho falcilita indirectamente la permisividad del BIYOW (en este caso el cliente no se ve frenado psicológicamente por el precio del vino, y al traer su botella está más predispuesto a beber..creo). En fin..tema interesante Joan.
Salut!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias por tus comentarios, Joan. De hecho una de mis experiencias más recientes, la de Ganvik, la propiciaste tú y que yo sepa, no se repercutió el precio del servicio del vino, ¿verdad? Y fue realmente complicado ese servicio, y con una copería estupenda, además. Mi otra experiencia más reciente ha sido este pasado fin de semana: la Venta d'en Puvill, en el cruce de la carretera que bifurca hacia Cornudella de Montsant o hacia Poboleda, un sitio por demás estupendo y de alta calidad, además de sencillo, lo hacen como si nada y con una naturalidad pasmosa: aparte de nuestra mesa, vi no menos de dos otras mesas que aportaron sus propios vinos. Y el precio no subió por ello.
A mí lo que me "alucina" no es tanto que te hagan pagar por ello en los EUA o en otros sitios de Europa (también aluciné en mi bisiñez de hace muchos años cuando me hicieron pagar en Italia mi primer "pane coperto": pensé "¿quieren que coma con las manos?"), sinoq ue se haya ya montado un wiki para que la gente sepa lo que se encontrará antes de ir al restaurante. Ésa es otra, pero ya se escapa de mi tema de blog: las páginas web de los restaurantes norteamricanos. Ahí ya nos han dado tres vueltas de camino!
Salud!
Joan

encantadisimo dijo...

Pues, la verdad, no hay mucho que pensar. Los americanos tienen habitualmente comportamientos compulsivos, que nosotros, los del sur de Europa, no necesitamos importar.

Permitidme que sea malvado: ¿lo siguiente será llevarse también la comida al restaurante?. Eso ya está inventado hace años, se le llama "pic-nic" y poco tiene que ver con el placer gastronómico:-))).

J. Gómez Pallarès dijo...

Hombre, Encantadísimo, yo me refería a que da qué pensar el nivel de "perversión" de lo natural a que llegan los americanos. Ellos lo comercializan y banalizan todo, mientras que nosotros tendemos a otro ritmo en las cosas, con el que me siento mucho más cómodo, por supuesto. Da que pensar el "¿hacían falta estas alforjar para el viaje?": creo, como`tú, que no. Si quieres ir a un restaurante y montar una cata o llevar algo, lo hablas, lo pactas y tan panchos todos, que es lo que hacemos aquí. Allí ya han llegado otra vez al origen (esa publicidad!) después de haber dado toda la vuelta: en efecto, no hacía falta.
Saludos,
Joan

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