29 agosto, 2006

Por qué me gusta Mallorca


Aunque no forme parte de mis objetivos, quiero empezar, tras las vacaciones, intentando explicar de forma breve y sencilla por qué me gusta tanto Mallorca y por qué me ha marcado la estancia allí. Tengo que aclarar, para que nadie piense que me he vuelto loco cuando lea lo que sigue (¿de Mallorca está hablando éste, de S'Arenal, Palma Nova, turismo de masas, litronas, sol y playa), que hemos estado en Ses Salines: un pueblo pequeño en el sur, en el que las cosas "pequeñas" tienen la importancia debida. Cosas como las que siguen.

Me gusta Mallorca porque veo trazos en ella de la vida de antes, de una vida mejor y más amable con las cosas, con la naturaleza y con las personas.

Me gusta porque las tiendas cierran no menos de tres horas al mediodía y todos, compradores y vendedores, podemos echar una buena siesta.

Me gusta porque la gente habla con la gente y nunca tiene prisa. Sacan la silla al atardecer, junto a su casa, y charlan con sus amigos y con quien pasa.

Me gusta porque hay gente que todavía ve la vida pasar desde la terraza de un bar o junto con sus amigos, arrimados a una buena sombra.

Me gusta porque el cielo es todavía cielo y en él brillan y se ven todas las estrellas.

Me gusta porque las cosas siguen oliendo como yo recordaba de pequeño: la vegetación cerca del mar, los campos de cultivo tras un buen chaparrón de verano, las hierbas y las verduras en los mercados.

Me gusta Mallorca porque la gente aprecia a los animales: caballos, perros y gatos tienen su paraíso en la isla. Los veterinarios, también. Los conejos, no.

Me gusta Mallorca porque muchos pájaros anidan y crian en ella y porque muchos más la usan para descansar en sus migraciones.

Me gusta porque los abuelos siguen yendo en bicicleta y siguen cuidando de sus nietos.

Me gusta Mallorca porque tienen unas olivas como no he probado en sitio alguno, las "mallorquinas", con un gusto amargo inigualable.

Me gusta porque las cosas tienen un valor y la gente las sigue apreciando mientras tengan un uso: ¡jamás había visto tantos Cuatro Latas circulando por la carretera!

Me gusta Mallorca porque me gusta la harina y en todas partes hay pastelerías y hornos que hacen unos dulces, un pan (sin sal) y unas cocas impresionantes.

Me gusta Mallorca porque los pacientes siguen regalando cosas a sus médicos: que si un conejo, que si una sandía...

Me gusta porque sus palmeras son esbeltas y porque la piedra, en el sur, tiene una luminosidad y unos colores muy especiales.

Me gusta Mallorca porque todavía tienen muchísimas casas de dos plantas, orientadas al sur, con patio interior y gruesas paredes que hacen innecesario el aire acondicionado.

Me gusta Mallorca porque la vida de las pequeñas cosas existe, porque la gente está atenta al paso de las estaciones y porque se busca y celebra aquello que cada época del año ofrece.

Me gusta Mallorca por muchísimas cosas más (sus helados, sus granizados, la pasión de la gente por sus fiestas, sus almendras, sus embutidos, el "pa amb oli" -si es con pan moreno, aceite de Sóller y sal de cocó-, el pescado, el "mè", sus acantilados y su mar acariciándolos, sus pinos junto al mar, sus calas vírgenes,...), pero no quiero aburriros ya más en este inicio de "temporada".

Ésta es la vida que he conocido en el sur de Mallorca. Ésta es la vida que existe, además de las playas y el mar (¡que también están muy bien!). Ésta es la vida que me gusta. Mis amigos mallorquines (en Felanitx, en Artà, en Ses Salines) dicen que está desapareciendo, lenta pero inexorablemente. Mientras exista, yo quiero estar allí (aunque sólo sea a ratos) y vivirla.




PS. A partir del próximo comentario, intentaré resumir algunas de las experiencias culinarias y enófilas de este mes pasado, ya en un estilo más habitual, aunque con mayor concisión.

12 comentarios:

Calamar dijo...

Bienvenido Joan. Vaya pedazo vacaciones te has pegado, Pirata!!!!

Es un placer leerte de nuevo.

Salud,

J. Gómez Pallarès dijo...

Gracias, compañero. Es un placer, también, poder volver a estar en contacto con la gente. Confieso que un mes de "apagón tecnológico" casi total no me ha sentado mal, pero "morriña" sí tenía!
Un abrazo,
Joan

HerrDirektor dijo...

Qué decálogo!, por llamarle algo, sobre Mallorca!

Leido ésto veo la gran cantidad de valores, objetos y calidad humana nos falta por aquí... habrá que hacer un pensamiento y pasar 1 mes aquí y 11 en Mallorca ;-)

Gracias por volver!

J. Gómez Pallarès dijo...

Querido Herr, más de un pensamiento he tenido sobre esto que dices: no tengo ninguna duda que se vive distinto y en muchos aspectos, mejor. Habrá que ir haciéndolo, pero poco a poco, mes a mes, estancia a estancia...hasta dar el "golpe final".
Gracias a ti por estar ahí!!!
Un abrazo,
Joan

labibi dijo...

bienvenido Joan , pero ni por un momento me creo lo de la morriña !!! 1 pto . la bibi

J. Gómez Pallarès dijo...

Bien, mi querida Bibi, ya veo que tu "olfato" es tan bueno para los vinos como para leer entre líneas: me hubiera gustado, eso es cierto, escribir unos "breves" desde Mallorca, con impresiones más vivas, menos elaboradas, más del momento. Pero no pudo ser (no quise llevarme según qué conexiones telemáticas, para tener "paz" en casa) y tampoco he estado mal, claro que no.
Un abrazo y besos,
Joan
PS. Me cuentan hoy mismo que en el Priorat las temperaturas de estos últimos días están empezando a precipitar la vendimia. ¡¡¡Pronto nos veremos!!!

labibi dijo...

pues si , la cosa se esta acelerando , las carinyenas no pueden mas (al menos en el Masroig)el verano ha sido muy especial ...
espero k tengan suerte i todo les vaya segun sus previsiones !!!
1 pto

J. Gómez Pallarès dijo...

Ojalá que así sea, por lo menos en la parte sur del Priorat (más al norte parece que las cosas van más a ritmo normal).
Besos,
Joan

Laura dijo...

Sí lo sé. No tocaría hacer comentarios a posts tan antiguos...pero todos (o casi todos) tus posts de Mallorca han sido mi lectura de estos días mientras tomaba el fresco sentada en una silla de mimbre en la terraza de un agroturismo que está entre Campos y Colonia de Sant Jordi.
Y no me puedo sentir más identificada con la mayoría de tus posts que describen las sensaciones percibidas en esta isla pero me llamó la atención este...porque cuando me preguntan porqué vuelvo a Mallorca año tras año tengo tantos argumentos que no sé por cúal empezar y en cambio siempre me queda la sensación de no convencer al que me pregunta y nunca lo ha experimentado. Quizás porque solo viviéndolo y sintiéndolo pudiera encontrar respuesta a su pregunta.
Un año más, al dejar la isla tuve la misma sensación que las 6 veces anteriores. Qué bien me he sentido aquí. Serà benèssere, como tu dices? Yo tengo claro que sí. Siempre me quedan sitios donde volver porque me gustaron mucho y tantos otros que descubrir y así nunca hacemos limpio al marchar. (Lo cual me encanta)
Apreciaciones que se me ocurren despues de haber leído muchos de tus posts. No sé como no había podido probar antes la pastelería Xesquet. Extraordinarias sus ensaimadas. Anoto Ca Na Toneta como parada obligatoria para la próxima. Sal de Cocó (en mi modesta opinión) creo que ha mejorado y evolucionado y no sé si le habrás dado una nueva oportunidad (del tema vinos cojeo muchísimo y no sé si ha mejorado la oferta autóctonoa) pero en cocina creo que sí que ha madurado más y tiene propuestas interesantes. No sé si conoces a SantiTaura. Te has de alejar un poco- bastante, hasta Lloseta pero bien vale la pena el trayecto por la cocina que te encuentras. El menú degustación de solo treinta euros nos impresionó muchísimo, tanto por la calidad como por el acierto en la elaboración de las materias primas más cercanas. Comías Mallorca. Y aunque tenía más cosas en la cabeza no me surgen ahora y es que hoy ha sido un día duro. Desayunar en Mallorca, cenar en la península. Un saludo!!! (me extendí demasiado. Disculpa)

Joan Gómez Pallarès dijo...

Me encanta que la gente encuentre los posts en su momento oportuno, Laura, que no tiene por qué ser el mío, claro!
Lo que describes es una de las cosas que más me gustaría hacer: abandonar los agostos impuestos y reencontrar los julios y septiembres (sobre todo septiembres, donde las obligaciones parecen desaparecer y todo se convierte en una dulce transgresión). Qué suerte. Y sí, mi isla, la de mis aromas, sabores, olores, la que llevo más dentro es la que va de Campos a Porto Colom. Y el trocito de Campos hasta Ses Salines de Campos, y la carretera que tuerce hace Ses Salines, y la que va de Ses Salines a la Colònoa de Sant Jordi; y de Ses Salines a Santanyí; y la extraordinaria carreterita que va de ahí al far des cap de Ses Salines (ahora famoso...), bordeando el paraje agreste mejor conservado de la isla "gracias" a los March (Sa Vall). Y llegar as far y ver el perfil único de Cabrera desde allí...
Y todo eso metido dentro de una ensaimada o de un calamar de potera. Y ver cómo el sol va muriendo tras la serra de Tramuntana...
En fin...que la cuenta para la vuelta ya ha empezado, como ves!!!
Ca Na Toneta es eso que describes de Santi Taura pero comiéndote la Sierra de Tramuntana en el plato. Supongo que Taura tendrá un registro más amplio por lo que he leído, pero es una gran recomendación. Te la agradezco mucho y la aprovecharemos, sin duda. Sólo me echa para atrás que intuyo que es un espacio cerrado y que el comedor debe ser, casi, un semsótano: y para mí Mallorca sone spacios y espacios y mñas espacios abiertos. Y en verano me gusta cenar al aire libre. Y se ponen un aparato de aire acondicionado, me matan...habrá que negociar!!!
Muchas gracias por tus comentarios y por tus extraordinarias fotografías. Voy a enlazar tu blog con mis otros blogs de referencia: no tenía ni idea de lo bien que lo hacías...
Salut i bons vins!
Joan

Laura dijo...

Joan, lo nuestro de este año con Mallorca en Julio es una excepción de esas que no sabemos cuando se podran volver a repetir. Tambien tenemos los agostos impuestos. Je,je pero este año que pudimos lo hemos disfrutado. De todos modos yo este año ya he regresado y tú aún te tienes que ir. Y coincido contigo que Septiembre tiene que ser la mejor época para disfrutar la isla más en calma.

Gracias por enlazarme. Me alegro que te gustara el blog.

Por lo que comentas de Santi Taura, el restaurante está en la planta baja de su casa. Tiene amplios ventanales y ves desde el comedor la terraza (aunque no la disfrutas) pero para nada es cerrado. El aire no recuerdo si lo tenían, pero si era así no lo percibí y reconozco que tambien me suele molestar bastante. Míra, si te apetece mi último post y allí pongo el menú que comimos. Quizás al ver o leer los platos hagas una excepción con la ausencia de terraza. Gracias por la respuesta y nos seguimos!!!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Pues sí, mi gran ventaja es que todavía tengo que ir!!! Haces propuestas interesantes en tu post, y viniste cargada de buenos productos y mejores sensaciones: fantástica combinación!
Salut,
Joan

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