16 junio, 2006

Elogio de la sencillez en lo cotidiano


Tenemos tendencia a hablar y describir las acciones que consideramos más destacadas, por el motivo que sea. Pero últimamente leo también, en las notas de mis blogs de cabecera, comentarios sobre temas o situaciones que algunos podrían considerar banales, pero que a mí me interesan: de lo cotidiano, de aquello que, sin prever, pasa cada día, pueden también surgir cosas que interesen a los demás, cosas bellas o, simplemente, cosas de las que extraer pequeños momentos de placer. Pienso, en la aventura de la compra del queso d'Alos (explicada en Pistoynopisto) o en el "elogio al muslito de mar" (de Encantadísimo).

Bien, hoy me voy a atrever yo también. No me enojaré con nadie si me decís que os interesa un rábano, ¡conste! He tenido la fortuna (no pasa con mucha frecuencia) de poder comer en casa y me he preparado cosas sencillísimas, pero que he encontrado suculentas. De primero, me he preparado una ensalada: sobre una base de lechuga francesa, achicoria y espinacas crudas frescas (enteras), he añadido un poco de judía verde fría (sobró de ayer) y un tomate raff cortado a rodajas. He espolvoreado un poco de orégano fresco, recién preparado (tenemos ramas secas variadas en la cocina) y he aliñado con una vinagreta con un poco de sal, pimienta, vinagre de Jerez, miel y albahacas maceradas en aceite (media hora antes). Me ha encantado.

De segundo, he dejado en maceración con limón, un poco de aceite de Les Borges del Camp (arbequina) y tomillo, una pechuga de pollo. A la media hora, vuelta. Y a la hora, a la plancha, servida tras la ensalada y con otro poco de tomillo y sal (en el plato, no en la plancha). Muy a la italiana, también lo he comido con gusto.

Para acompañar estos dos platos, me he abierto una botella de Murmurón 2005 (ciertamente, no el de la foto!), que estaba a unos 13-14 grados. Esta semana estoy de festival del vino de maceración carbónica (mañana abriremos con unos amigos alguna cosa y ya os contaré).

¿Qué os puedo decir de este vino que no sepáis ya? La familia Eguren (Sierra Cantabria) es una de mis bodegas de referencia (www.eguren.com) y Marcos Eguren, uno de los enólogos que más aprecio: amor por la viña, trabajo de campo concienzudo, sencillez y vinos extraordinarios. Los que hace esta gente, tanto en sus distintas fincas de la Rioja (Sierra Cantabria Colección Privada; Finca El Bosque; Amancio; El Puntido), como de Toro (Numanthia; Termanthia), hablan de una empresa y de unos enólogos tocados por la mano del dios Baco. Yo he vivido grandes momentos con ellos. Murmurón es, quizás, su vino más "sencillo" y el que casaba mejor con lo que quería comer hoy. Un vino que nace de la ancestral técnica riojana que hoy venimos en llamar de maceración carbónica, pero que ellos, los Eguren, describen de otra forma. Ya sabéis que una de sus especialidades es la extracción de color y de taninos, y en este Murmurón 2005 (que no había probado todavía) se han lucido: a la vista, es un vino con un menisco color cereza picota muy madura, que raramente deja pasar la luz, y con un ribete de tonos violáceos, más claro. Los aromas que desprende el vino, sin darle vuelta alguna, son los de la fruta roja madura, muy intensos, más quizás de frambuesa y grosella negra; después, asoman las flores de la violeta y, al final, aunque muy matizadamente, puede que un poco de regaliz. En boca, se ofrece muy redondo, con unos taninos amables y una punta de carbónico nada agresiva, que se refugia en los laterales de la lengua y del paladar, más que en zonas frontales. Es persistente y tiene un trago agradable, amable y, casi, festivo, que invita a seguir bebiendo (con moderación, claro está, y siempre que no tengas que conducir, etc.). Las sensaciones de fruta y florales se confirman en boca, no así las de regaliz, que no he sabido reencontrar.

En suma, hoy he disfrutado, en soledad e intimidad, de un buen rato, sencillo pero sabroso. Y no sé por qué, me ha apetecido escribir sobre él.

5 comentarios:

encantadisimo dijo...

La simplicidad no está reñida con la calidad. Murmurón es un vino espléndido, uno de mis MC favoritos. Tengo un par de botellas de ese 2005 pero todavía no lo he probado. Por lo leído, parece que mantiene sus virtudes. Pronto, pronto....

J. Gómez Pallarès dijo...

Ya lo decía Horacio: simplex dumtaxat et unum! En la sencillez está el secreto. Murmurón 2005 creo que está a la altura, sí señor: lo disfrutarás! Salut! Joan

Calamar dijo...

Estoy de acuerdo con vosotros. Lo más simple puede ser lo más delicioso.

Estas comidas sencillas pero con su toque de calidad son las que a mí personalmente más me satisfacen en casa. Por ejemplo, el aceite con un poco de albahaca que citas, es algo tan sencillo como supremo. (Suelo tener en casa unas botellitas, que yo mismo relleno, con aceite y diferentes plantas; una siempre con "basílico")


Salut,


Eduard

J. Gómez Pallarès dijo...

Estamos muy de acuerdo, Eduard: yo tengo la suerte de tener una pequeña terraza y allí tenemos plantadas un poco de cosas básicas, aromáticas: salvia, albahaca, tomillo, orégano, menta... Por eso no tengo quizás la necesidad de macerar demasiado los aceites. Cuando se me ocurre algo, media hora antes, lo tengo ya a punto! tengo que reconocer, por lo demás, que la suerte de poder ser "mediterráneos", hace que tengamos una sensibilidad especial para estas cosas, ¿verdad?
¿Dead or alive? Después del "alarde" somontano, se entiende!!!
Salut! Joan

Calamar dijo...

je,je, pues ahí estamos. Ya os iremos contando...!!

Salutacions,

Eduard

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